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Ahora, el barrio de Recoleta cuenta con su propio escudo
Se presentó a los vecinos el jueves 12 de Abril
Finalmente, y por votación unánime del jurado, el barrio de
Recoleta ya tiene su emblema. El flamante escudo "fue
seleccionado por ser el más completo y el que mejor representa al barrio",
dijo a LA NACION Esther
Rodríguez de Soaje, especialista en heráldica y uno de los nueve miembros del
jurado que, reunido en la
Parroquia Nuestra Señora del Pilar, eligió como ganadora a la
propuesta del arquitecto Fernando Ferreyra.

El concurso, de carácter público, fue organizado por el
gobierno porteño con el fin de que cada barrio tuviera su emblema. Pero aunque
la convocatoria comenzó hace más de diez años como parte del Programa de
Fortalecimiento de la Participación Institucional (Fopai), todavía
quedan algunos barrios que no tienen su emblema.
Recoleta formaba parte de esa lista,
junto con otras zonas como Balvanera, Villa Mitre, Puerto Madero o Chacarita.
"Yo me enteré por la
Asociación Vecinal de Retiro, y con gran entusiasmo me puse a
trabajar en el diseño", cuenta Ferreyra, presidente de la Junta de Estudios Históricos
de la Basílica
del Pilar.
En esta ocasión, se presentaron catorce trabajos, y si bien
el estilo era libre y no era condición seguir las leyes de la heráldica,
Ferreyra, que confiesa ser un apasionado de esta disciplina, eligió ese camino
para diseñar su emblema.
El escudo ideal es aquel en el que puedan verse
representados los aspectos más importantes del barrio, aquellos símbolos que
forman parte de su historia y de la de sus vecinos. Y con ese criterio como
premisa, Ferreyra consideró, entre otros aspectos, que no podía faltar el
antiguo Convento de los Recoletos. "Por eso me incliné por la letra Tau
como símbolo de estos frailes franciscanos, ya que esta última letra del
alfabeto hebreo, que tiene forma de cruz, fue elegida por San Francisco para
sus frailes y presentada en el Concilio Vaticano de Letrán", explicó el
ganador luego de conocer el veredicto.
El libro y el gomero
Otro de los símbolos protagonistas fue el libro, situado en
el segundo cuadrante del escudo, en representación de la cultura. "En
realidad, el autor había presentado dos versiones del escudo, y justamente nos
inclinamos por ésta por la presencia del libro, en alusión a la gran cantidad
de facultades, museos y academias que conviven en el barrio", comentó
Horacio Savoia, de la
Asociación Amigos del Cementerio de la Recoleta.
Para Daniel Rodeghiero, coordinador del Circuito Espacios
Culturales del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, otro acierto importante
del escudo fue el gomero histórico de la Biela, que además recuerda que la zona, en un
principio, se llamó Pago de Monte Grande por su tupida arboleda.
Por Soledad Vallejos (De la Redacción de LA NACION)
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