El Patrimonio Histórico de la Av. Alvear


Contenidos

Historia del Convento de los Recoletos

Antiguas calles de Recoleta

El Patrimonio Histórico de la Avenida Alvear

Límites del barrio de la Recoleta

Los primeros vecinos y las primeras quintas de Recoleta

Las antiguas fiestas de la Recoleta

Bicentenario al aire libre

Los Símbolos del Emblema

La Virgen del Pilar de Zaragoza

Galería de Fotos de la basílica del Pilar por dentro
a comienzos del Siglo XX


Inicio


La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó en el mes de marzo de 2007, un proyecto para declarar área de protección histórica a la avenida Carlos de Alvear. La cual ha conservado hasta nuestros días una parte de nuestra historia urbana. Buenos Aires ha sido una de las pocas ciudades latinoamericanas que destruyó casi por completo su patrimonio arquitectónico. Se demolió el Fuerte, la Recova, la jabonería de Vieytes, las quintas de Flores, Belgrano y Recoleta. La lista es larga y la destrucción no se limita al período colonial si no a todos,  como ejemplo podemos citar; la pérdida del pabellón de estilo moderno en la Rural diseñado por el gran arquitecto Amancio Williams.   Con este paso dado por la legislatura se protegerán en la Avenida Alvear, antiguas casonas de estilo ecléctico de comienzos del siglo XX y dos, de fines del siglo XIX, el palacio Maguire y enfrente el palacio de Eduardo Casey. El paseo nace en la plaza Intendente Alvear y culmina su recorrido al llegar a la plaza Carlos Pellegrini, en la que se destacan espléndidos palacios circunvalando la pequeña plaza. Antiguamente esta calle se llamaba Bella Vista, un pequeño pasaje, que aparece en el plano de Barrientos de 1772. En tiempos de Rozas, se mandó a abrir un camino por el bajo hacia su quinta en Palermo. La antigua avenida Alvear se extendía desde la plaza Pellegrini hasta la avenida Dorrego. Luego este tramo y  su prolongación hasta Retiro, pasaron a llamarse Avenida del Libertador. En esta calle estuvieron las antiguas quintas de los Pueyrredón, Arroyo, Altolaguirre y del Pino entre otros. Producida la crisis sanitaria por la fiebre amarilla en 1871, las familias acaudaladas de la zona sur se trasladaron a Recoleta, donde reemplazaron las antiguas quintas de estilo barroco español por residencias en altura de estilo académico francés, popularmente llamados palacios, por su amplitud como sus finos detalles arquitectónicos externos e internos. La primera casona de estas características que se construyó fue, el palacio Dose Armstrong, en Alvear y Schiaffino, un espléndido palacete de tres pisos, obra de los arquitectos Dunant y Paquín, demolido en 1938.

Palacio Dose. Alvear y Schiafino

La manzana siguiente perteneció a la familia Cazón y en la vieja casona funcionó la Escuela Naval hacia 1880. Entrado el siglo XX se construyó ahí el Hotel Alvear fiel reflejo de la Belle Époque, diseñado por los arquitectos  Brodsky  y Pirovano. La cuadra comprendida entre Callao y Rodríguez Peña se construyeron y demolieron varias casonas. Hacia 1930 el arquitecto Bustillo construyó un edificio de varios pisos, de estilo académico, hoy sede de la Casa de la Academias. Entre las calles Quintana, Rodríguez Peña, Alvear y Libertad donde estuvo la quinta de Los Olivos, hacia fines del siglo XIX se construyó el palacio Maguire sobre la avenida Alvear esquina Rodríguez Peña, al lado edificaron dos mansiones que en pocos años se demolieron para dar paso a los palacios, Duhau y Arilaos de Olmos. Esta cuadra es una de las pocas que se conservaron en su totalidad en la ciudad como representante de ese período de la arquitectura. Llegando al final de este paseo porteño, nos encontramos un espacio urbano de estilo europeo que cierra la avenida con palacios que rodean a la pequeña plaza. La Embajada de Francia otrora palacio de la familia Ortiz Basualdo y la casona de la familia Atocha permiten un cierre perfecto, formando una barrera arquitectónica, impidiendo que la avenida 9 de Julio invada este sector de la ciudad, que de no existir estas bellas residencias, la perspectiva hacia el este, sería muy diferente. Este conjunto lo completan la Embajada de Brasil, antes palacio Pereda y El Jockey Club, ex palacio Unzué de Caceres. Buenos Aires al contar hoy con varias  áreas de protección histórica comienza a valorar un pasado que es patrimonio de sus vecinos y las futuras generaciones.

Palacio Federico de Alvear (1928). Hoy Embajada de Italia

Arq. Fernando G.  Ferreyra
Pte Junta de Est. Hist. del Pilar