Las Antiguas Fiestas de la Recoleta


Contenidos

Historia del Convento de los Recoletos

Antiguas calles de Recoleta

El Patrimonio Histórico de la Avenida Alvear

Límites del barrio de la Recoleta

Los primeros vecinos y las primeras quintas de Recoleta

Las antiguas fiestas de la Recoleta

Bicentenario al aire libre

Los Símbolos del Emblema

La Virgen del Pilar de Zaragoza

Galería de Fotos de la basílica del Pilar por dentro
a comienzos del Siglo XX


Inicio

La plaza de la Recoleta, frente a la iglesia aparece a fines del siglo XVIII, cuando el vecino Facundo de Prieto y Pulido dona las dos manzanas para que se agreguen al Convento. Nunca se realizaron las obras de ampliación y el terreno baldío comenzó a cumplir las funciones de plaza pública. Antiguamente estaba cortada por un pequeño arroyo, que para algunos vecinos sigue existiendo causando problemas de humedad en la zona. En 1816 es arreglada por orden de Fray Francisco Castañeda, uno de los sacerdotes más famosos de la historia del Pilar. Conocido por su fuerte carácter, fundador de la primera escuela de dibujo de Buenos Aires, que funcionó en el Pilar y director de varios diarios de la época. En la plaza se realizaban el 12 de octubre las tradicionales fiestas patronales. Festividad que participaba toda la comunidad, la cual duraba hasta ocho días. Para el evento se preparaba tanto el paseo como la calle Larga, hoy Quintana. Aparte del fetejo religioso acudían bandas de música militares, se hacían carreras de sortija, bailes, rifas y se montaba una feria de quioscos para juegos y comidas. La  zona en aquella época además de las quintas se caracterizaba por su  carácter fabril, tenía un matadero, ubicado cerca de la actual Facultad de Ingeniería y en la actual plaza Vicente López funcionaba una fábrica de ladrillos conocida como el Hueco de las Cabecitas, los obreros y los pescadores de la zona se sumaban a los festejos. Había muchas pulperías, se montaban carpas  donde se  bebía  y por lo general la fiesta terminaba mal debido a las continuas peleas. Hacia 1880 la fiesta fue decayendo y los festejos nocturnos pasaron al Prado Español, ubicado en Quintana y Junín. La festividad religiosa siguió marcando una fecha importante para los vecinos, hasta que en la actualidad se eligió como fecha del barrio al 12 de octubre. La plaza fue dividida por la Av Quintana, por donde entraban los cortejos fúnebres al cementerio, que en la actualidad ese tramo de la calle tomó el nombre de Chabuca Grande. Las dos plazas que componen el paseo son Juan XXIII e Intendente Alvear.



Procesión en Semana Santa



Procesión por la Av. Quintana